El Bosque
Las letras asoman entre los pinos: toca la correcta cuando Tito te la pida.
La voz narra cada consigna. Tu hijo no necesita saber leer todavía.
Tito guía toda la experiencia. Cambia de mood según lo que pase en el juego — siempre cálido, nunca regañando.
Cada mundo enseña una cosa distinta con una mecánica propia. Sin niveles cerrados, sin desbloqueos pagos.
Las letras asoman entre los pinos: toca la correcta cuando Tito te la pida.
Contar naranjas en un puesto de mercado con awning de colores y festón.
Arrastrar formas a su hueco — el clásico encajable, pero con drag-and-drop real.
Tito pinta con un pincel y tú eliges la salpicadura del color correcto.
Encuentra al animalito que Tito busca entre cards con dorso de madera.
Dibuja con el dedo el camino para que Tito llegue a su casa.
Una preguntita de cada mundo, sin reloj y con banderines de fiesta.
Cada acierto desbloquea un sticker. El último siempre tiene halo holográfico — como cuando abres un pack.
Sabemos qué te molesta de las apps "educativas" actuales. Lo arreglamos punto por punto.
PIN matemático. Para entrar a Settings hay que resolver una suma — el niño no puede pasar sin querer, y tú no tienes que recordar un código más.
Cero timer de respuesta. Cero contador de errores visible al niño. Tito espera lo que haga falta — si no entiende, lo vuelve a contar.
Ves minutos jugados, stickers ganados y juegos completados. Nunca errores. Lo que tu hijo no logra hoy no es data para mostrar.
Cada hermano elige su Tito y guarda su progreso por separado.
Toda la app y la voz de Tito cambian de idioma con un toque. Usa la voz del sistema — sin acentos raros, sin TTS metálico.
Pones el límite. Cuando se acaba, Tito se duerme — sin pantalla negra, sin alarma. El niño entiende que toca parar.
Cuando necesitas 20 minutos para ducharte, las opciones reales no son TikTok o nada. Tito es lo que ofrecemos cuando no puedes estar — sin fingir que es lo mejor para tu hijo. Acá te contamos qué dice la ciencia y por qué decidimos hacerla igual.
Tres autoridades independientes coinciden: menos pantalla es mejor. No lo escondemos — lo ponemos primero.
Cero pantallas antes de los 2 años. Máximo 1 hora entre 2 y 4 años — menos es mejor.↗ Ver fuente
Antes de los 18 meses, solo videollamadas. De 2 a 5 años, contenido de alta calidad y acompañado por un adulto.↗ Ver fuente
No existe un tiempo de uso seguro en niños menores de 6 años, salvo actividades concretas bajo supervisión adulta.↗ Ver fuente
No todas las apps son iguales. La diferencia entre TikTok y Tito es la misma que entre una gaseosa y un vaso de agua. Punto por punto:
Cada decisión tiene una razón en la literatura científica. Las dejamos a la vista.
El autoplay activa el mismo sistema dopaminérgico que las tragamonedas. El córtex prefrontal de un niño menor de 6 no está listo para resistirse. Tito termina la actividad y espera.
La incertidumbre engancha más que la recompensa. Por eso cada juego de Tito siempre entrega un sticker — la magia está en el sticker, no en la sorpresa.
Lillard & Peterson (2011) mostraron que 9 minutos de dibujos rápidos reducen la función ejecutiva. Tito va lento a propósito, con colores cálidos y silencios.
La OMS sugiere 1 hora máximo. Tú pones el tope. Cuando se acaba, Tito se duerme — sin pantalla negra ni alarma, solo Tito durmiendo. El niño entiende.
Las apps con anuncios mezclan publicidad con mecánicas de juego (advergaming). Los niños pequeños no distinguen. Por eso elegimos no tener anuncios, ni nuestros ni de nadie.
Madigan et al. (2020, meta-análisis con 18.905 niños): el contenido educativo acompañado por un adulto se asocia a mejor desarrollo del lenguaje. Tito invita a hablar, no a callarse.
Estudios y guías oficiales en las que nos apoyamos. Todas verificables, todas con link directo.
No es solo "más fácil" o "más difícil". Cambian las opciones, el tamaño de los botones, y si hay o no streak visible.
Funciona offline. Es bilingüe. No tiene anuncios. Tito te está esperando.